Esta crisis va a dejar muchas secuelas para los futuros solicitantes de financiación en todos los sectores, pero va a dejar  muchas consecuencias a corto y medio plazo.

Uno de los principales sectores afectados va a ser el sector de los autónomos.  Muchos han solicitado la ayuda y han precisado ayudas de la administración. Los datos que podemos observar  en la prensa dan una visión de la afectación de los sectores, quedando unos más tocados que otros, sobre todo el sector del turismo y servicios

Muchos autónomos afectados por el estado de Alarma han accedido a las moratorias y si bien es una ayuda para evitar impagos, también es un arma de doble filo. El acceso a las moratorias de  aplazamientos de pago en un primer momento, si bien es una ayuda voluntaria, de cara a los bancos demuestra poco musculo para aguantar un periodo limitado de ajuste y pocas reservas frente a unas malas expectativas económicas.

Muchas veces aunque los pagos hayan sido atendidos, las entidades financieras a la hora de conceder financiación se fijan en otros factores, como el sector en el que tiene la actividad empresarial, los clientes finales o su capacidad financiera a medio y largo plazo. La solicitud de ayudas casi instantánea por los autónomos o empresas, en una mala situación, evidencian actividades empresariales con pocos recursos en caso de empeorar la situación y una evidente fragilidad.

Los autónomos, lo más perjudicados en financiación.

La mayoría de autónomos se centran en el sector servicios y pequeños o mediano comercio. Estos han sido los más afectados por la pandemia, además de quedar muy castigados los sectores ligados a todos estos servicios, hostelería o turismo.

Todo esto lleva a que además, existan sectores en los que los requisitos para la concesión de financiación será superior a los de otros sectores a los que la crisis ha afectado en menor medida como el digital por ejemplo.

Además, tenemos que tener en cuenta que un requisito imprescindible en autónomos para la financiación es el historial de actividad de los dos años anteriores, no pudiéndose dar perdidas en ninguno de ellos para su aprobación.

Esto lleva a que multitud de autónomos tendrán un importante lapsus de tiempo para acceder a la financiación al haber solicitado moratorias o pasar un año en blanco, con una importante bajada de actividad y un agujero económico importante en sus ingresos y ahorros.

Esto, sumado a que cada vez hay menos entidades financieras en nuestro sistema, hace que se deba de pensar las oportunidades necesarias a la hora de solicitar un préstamo y se deba considerar el asesoramiento de asesores financieros especializados