Como funciona una refinanciación de deudas y cuando hacerla. La forma y las condiciones de una reunificación de deudas cambia sustancialmente según el  momento en el tiempo en el que decidamos hacer y en qué punto se encuentren nuestras deudas y nuestra posición actual en el momento de la refinanciación.

Lo que es conveniente saber que para que la reunificación de deudas sea efectiva, tendrá que hacerse siempre bajo la figura de préstamo hipotecario, mediante la conversión de los préstamos personales y tarjetas de crédito a un producto como es el hipotecario, con plazos sensiblemente más largos y tipos de interés normalmente más bajos casi siempre que los que se aplican al préstamo personal, bajando sensiblemente las cuotas de los préstamos a una única cuota con una sensible bajada.

Si la reunificación de deudas se realiza antes de que estas entren en mora o empiecen a acumular impagos o antes de que podamos encontrarnos en posiciones económicas más frágiles como la entrada a un expediente de regulación de empleo, posibles despidos o bajada de nuestros ingresos, la posibilidad de negociación por nuestra parte será mucho mayor

Como refinanciar deudas de forma efectiva

Lo primero que tenemos que tener claro que la única forma de refinanciar deudas de forma efectiva es mediante la agrupación en un préstamo hipotecario.  Es usual que nuestras entidades financieras nos ofrezcan refinanciar todos los préstamos que tenemos con ellos en préstamo personal, pero si bien se reunifica la cuota, esta no se reduce de forma considerable como podremos observar si analizamos los números con detalle. El motivo es que salvo para las tarjetas de crédito el plazo no se incrementa demasiado y los tipos de interés no son menores.

En caso de reunificación de préstamos mediante préstamo hipotecario, podremos agrupar también préstamos de diferentes entidades y tanto los plazos como el tipo de interés se verá incrementado de forma significativa.

Si nos encontramos en un posición de estabilidad laboral y los prestamos están aún al día y no hemos sufrido impagos, actuando con precaución y previniendo futuros problemas podremos optar a préstamos con plazos amplios de hasta 20 años y con tipos de interés por debajo del 3%, lo que nos llevara a bajadas de cuotas con re reunificación de más del 50%, por lo que evitaremos problemas e impagos en un futuro.

En el caso de que nuestra situación laboral o profesional haya registrado cambios o las deudas se encuentren ya con atrasos o con impagos, la forma de realizarlo será diferente y con distintas condiciones.

Como reunificar deudas con asnef

Si las deudas ya tienen retrasos, nuestra situación laboral y nuestros ingresos han cambiado sustancialmente o ya hemos sido incluidos en listados de asnef y morosidad, las condiciones y posibilidades a la hora de conseguir el préstamo son sustancialmente diferentes.

La forma de obtención del crédito será la misma, mediante crédito hipotecario, pero las condiciones y las posibilidades de este serán muy diferentes.

Muchas entidades tradicionales nos lo denegaran de entrada al observar impagos, pues casi ninguna gestiona ningún tipo de préstamo con apuntes de morosidad.

En cuanto a los tipos de interés, estos serán sustancialmente mayores, pues vamos con un riesgo sensiblemente superior con la condición previa de morosidad, por lo que la bajada de cuotas será inferior, aunque si se pueden mantener los plazos de hasta 20 años.

En cuanto al importe, la posibilidad de conseguir una mayor financiación, se reducirá de forma significativa. El porcentaje de financiación respecto al valor se reduce considerablemente y las garantías hipotecarias validas serán menores. Solo se admiten para los préstamos de reunificación con asnef garantías en núcleos poblacionales con mayor población o importancia, lo que deja fuera de esta opción a un gran número de demandantes.