Cómo refinanciar deudas impagadas con asnef

Muchas personas con impagos y embargos preguntan cómo refinanciar deudas con asnef y poder financiarlas y agruparlas para realizar un solo pago , pero si bien esto es posible, antes de realizar una financiación con asnef, además de las ventajas que tiene, hay que tener en cuenta también las desventajas, pues también las tienen y además, limitaciones que no todo el mundo cumple o está dispuesto a asumir, por lo que explicamos a continuación

Ventajas de las refinanciaciones con asnef

Las ventajas son diversas y con muchos efectos beneficiosos a corto plazo en todos los sentidos. En el  plano psicológico, no es nada desdeñable olvidarnos de las llamadas continuas de departamentos de recobro y amenazas de embargos.

La refinanciación de deudas en asnef, de momento nos libraran de estar en asnef, por lo que la calificación de morosidad desaparecerá y se podrá acceder a multitud de opciones como contratar seguros de protección de pagos para acceder a un alquiler, poder pedir financiación bancaria, tarjetas de crédito etc.

Además al refinanciar las deudas en asnef, podemos eliminar o paralizar otros efectos derivados de dichas deudas, como los embargos en las cuentas bancarias o nóminas. Un embargo nos puede bloquear las cuentas, dejándonos sin saldo o bien mermar los ingresos, al limitar cualquier ingreso, mermando las nóminas mediante embargos parciales.

En caso de ejecuciones judiciales que tengamos que pagar, que pueden llevar a desahucios o alzamiento de bienes, paralizarlo, mediante la financiación y el pago de la deuda reclamada.

refinanciar las deudas impagadas en asnef

refinanciar deudas impagadas aporta una inmensa tranquilidad

Hay que tener en cuenta  que las deudas generadas con Hacienda o Seguridad social, además de las bancarias, llevan aparejadas además de sanciones altos intereses y sanciones, que pueden llevar a duplicar la deuda, por lo que su pago mediante financiación y amortizarla en plazos, puede llevar a evitar un incremento de la deuda, que puede generar una deuda impagable.

Desventajas de las refinanciaciones con asnef

Es algo que no todo el mundo puede permitirse, pues nunca se hace con garantía personal, sino que hay que aportar garantías adicionales, como propiedades o concesiones administrativas.

Hay que tener en cuenta también, que si bien en este tipo de financiaciones son a largo plazo, en periodos de amortización de hasta 20 años, facilitando los pagos, hay un importante diferencia entre el préstamo concedido y el valor de la propiedad a actuar como garantía.

La diferencia de valor entre ambos es muy elevada, no siendo superior en la mayoría de las veces al 30% de la valoración del inmueble. Esto lleva a que en muchos casos,  el importe necesario para realizar la refinanciación de deudas no pueda ser solicitado por la diferencia con el valor, no siendo suficiente el precio de muchas garantías para préstamos un poco más elevados.

Hay que tener en cuenta, que estos préstamos casi siempre están intermediados y tienen gastos que no se cobran en el sector bancario, pero además, los intereses son sustancialmente superiores siempre dentro de la legalidad, pues el riesgo es muy superior, al financiar deudas impagadas, de personas con antecedentes de morosidad.

refinanciar deudas impagadas en asnef y experian

A veces no es posible refinanciar todas las deudas y hay que hacer números

Cómo refinanciar deudas con asnef. Requisitos

La refinanciación con asnef, si bien tiene criterios bastantes más laxos, al conceder financiación con apuntes de morosidad e impagos previos, tiene ciertas normas básicas que debe cumplir según la legislación vigente, en función de los ingresos demostrables con el fin de asegurar que el pago de las cuotas es posible y evitar la mala intención y la pérdida de la garantía por mala fe al realizar el préstamo.

En primer momento, hay que tener en cuenta que el crédito siempre será con garantía hipotecaria, o en su defecto, con otra que lo pueda sustituir, como licencias de taxi, loterías o estancos.. El valor de la garantía es el principal valedor a la hora de conseguir el préstamo, estando el límite del crédito condicionado a que en la mayoría de los casos, no exceda del 30% del valor del bien hipotecado. Si bien es una financiación con un elevado riesgo, los préstamos en muchas ocasiones se quedan cortos de importe, por lo que no se puede llegar a refinanciar todas las deudas en muchos casos y solo se pueden pagar parte de ellas.

También hay que tener unos ingresos mínimos, demostrables  y estables, que cumplan con un endeudamiento  suficiente para pagar con holgura la cuota, en un límite normalmente del 40% del total de los generados. Una garantía con un alto valor no garantiza la concesión de la financiación, sino se puede demostrar ingresos para pagar las cuotas resultantes.