Como eliminar de deudas con hacienda y Seguridad social

Debido a crisis económicas como la actual, muchas empresas y trabajadores autónomos   pasan graves problemas económicos, que pueden llevar a la baja laboral en el caso de los  autónomos, o cierre de empresas. Muchas veces estas bajas no se realizan de una forma limpia, sino que la baja o el cierre lleva aparejado la perdida de patrimonio empresarial o personal, según como sea cada caso, y  dejando en muchos casos por desgracia impagos a proveedores, a  organismos públicos como Hacienda y Seguridad Social, debido a que no podemos obtener ingresos por el impago de nuestros deudores, lo que proporciona un efecto cascada de impagos sucesivos.

Cualquier impago  con Hacienda o Seguridad Social llevara procesos a muy corto plazo y desagradables como inclusión en los ficheros de morosidad ( Asnef, Equifax,Rai..) y la solicitud de embargo de nuestros saldos bancarios por el importe que se solicita, en caso de tener el suficiente  saldo, no poder acceder a contratos públicos, no optar a posibles subvenciones, prestaciones excepcionales en situaciones como la actual del Covid-19 o simplemente, no poder optar a la pensión por jubilación.

 

 ¿Cómo puedo hacer frente a estas deudas?

La verdad es que las administraciones públicas no dan grandes facilidades a la hora de realizar frente a pagos atrasados o en situación temporal de impagos. Su actuación si el aspecto financiero de nuestra economía en particular no es bueno, en muchas ocasiones no hace sino empeorarlo o hundirlo definitivamente. En la mayoría de los casos no acepta aplazamientos o demorar y reestructuraciones de pago a no ser con un aval que pueda garantizarlo, y con unos altos tipos de interés, y en la mayoría de los casos, sus actuaciones están encaminadas a acciones como el embargo de todas nuestras cuentas y activos, la comunicación a las personas que nos deben de realizar pagos por servicios que dichos pagos deben ser ingresados en la hacienda pública, información de esta situación a diferentes agentes, como cónyuges en el caso de administradores o autónomos, o todos los clientes de los que recibimos pagos por nuestros servicios, lo cual no hace sino menoscabar la confianza en la empresa, dejando patente la crisis por la que atraviesa, amén de inclusión en ficheros y bases que hacen imposible cualquier financiación bancaria, y la imposibilidad de acceder a cualquier ayuda pública, por lo que normalmente, es la puntilla de la empresa

 

¿Es posible pagar esas deudas con hacienda y Seguridad Social y refinanciarlas?

Por el sector financiero habitual es una quimera, prácticamente imposible. Es la pescadilla que se come la cola, solicitas financiación  para pagar deudas y revitalizar tu negocio y no se te concede porque tienes dichas  deudas, independientemente de que tus ingresos y situación coyuntural haya cambiado, por lo que nos encontramos en un bucle de difícil solución.

En estos casos, la única solución es la financiación vía hipotecaria mediante patrimonio personal o empresarial en inmuebles.

Estas financiaciones son legales, siguen todos los trámites exigidos y supervisados por el banco de España, y de acuerdo a la ley, pues son firmadas y coordinadas vía notarial. Son prestamos con un tipo de interés superior al normal, pero son los únicos por los que podemos acceder a la financiación, debido a nuestro perfil de riesgo más elevado debido a la condición de morosidad, pero debemos tener claro que la eliminación de deudas nos permitirá la obtención de ingresos, acceder a financiaciones bancarias a mejores tipos y estos préstamos no son más que una situación coyuntural, de la que saldremos cuanto antes.

Estos préstamos hipotecarios son con periodos de hasta 20 años, son más flexibles en cuanto a la inclusión en ficheros de morosidad, asnef, impagos o levantamiento de embargos, no ponen tantos peros a la finalidad de la operación y son viables si solo son para obtener liquidez, algo para lo que la banca actual pone muchos peros y difíciles soluciones y son muy útiles para solucionar malas situaciones coyunturales de nuestras empresas y evitar que se conviertan en situaciones estructurales.

Una vez vuelto a la normalidad, lo más lógico es refinanciar dichos préstamos y cancelarlos, por la banca tradicional, con mejores tipos de interés.

Si bien hay múltiples soluciones para adquirir estos préstamos, lo mejor es la tramitación via intermediación, para asegurarse de que sea por una entidad dada de alta y supervisada por el banco de España y que cumpla todos los requisitos y procedimientos legales.