Refinanciar deudas. Cómo funciona la reunificación de deudas.

Refinanciar deudas es una reestructuración de nuestras deudas y prestamos, normalmente buscando las mejores condiciones y reduciendo las cuotas de los préstamos para pagar una cantidad mensual menor.

Refinanciar las deudas  es posible de varias formas, esto depende la las deudas que se posean, de su estado, de la cantidad de deudas y montante, del plazo, etc.

Según cada caso será más o menos fácil realizar la ampliación, pues no existen dos casos iguales y hay que estudiar cada uno de forma individual.

La restructuración de refinanciar deudas puede ser desde los casos más sencillos como un préstamo personal o una novación hipotecaria sin cambiar de banco hasta los casos más complicados como una hipoteca nueva en otra entidad o prestamos con banca no tradicional para eliminar deudas impagadas o embargos, cancelar asnef, etc.

Refinanciar deudas personales con un préstamo personal.

Esta opción es muy limitada, pues normalmente las entidades raras veces conceden préstamos personales con límites superiores a los 30 Euros a particulares, siendo este un importe no accesible para todo el mundo.

La refinanciación con préstamos personales es una figura muy acotada, que normalmente se usa para pequeñas cantidades  que pueden generar préstamos pequeños como microcréditos o pequeñas tarjetas de crédito o tarjetas revolving. En estos casos en los que la cancelación de créditos es sobre cantidades pequeñas, tarjetas revolving o los microcréditos para llegar a final de mes, suelen ser una buena opción, a pesar de que los plazos no sobrepasan los 8 años.

Refinanciar préstamos con una novación hipotecaria

Esta es una figura que se realiza cuando el préstamo a reestructurar es principalmente la hipoteca y algún préstamo más de la misma entidad. En estos casos se suele utilizar la novación hipotecaria o la novación con ampliación, por los que la entidad modifica la hipoteca original y la amplían si hay algún préstamo personal o tarjetas propias.

Lo que se busca con la novación normalmente es la ampliación de plazo y la adecuación del tipo de interés a un tipo de interés del periodo de la novación, que normalmente suele ser más bajo que el anterior, bajando significativamente la hipoteca.

En los casos en los que otros prestamos son absorbidos por la hipoteca inicial de la entidad, se produce un préstamo con ampliación de capital y pasan a ser capitalizados en la hipoteca

Refinanciar préstamos trasladando la hipoteca a otra entidad

Si se nos da el caso de que además de la hipoteca, tenemos más préstamos y tarjetas, es posible que nuestra entidad financiera no quiera absorber préstamos de otras entidades. En ese caso la actuación suele ser la búsqueda de una entidad que concede una nueva hipoteca con los que cancelar la hipoteca anterior y los préstamos de consumo adicionales.

Suele ser una operación compleja, pues muchas entidades no quieren financiar los préstamos de la competencia y es una operación que no está excesivamente bien vista.

Refinanciar préstamos y deudas con asnef

Si lo que queremos es refinanciar préstamos personales o deudas que se encuentran ya en asnef, la situación es bastante más complicada, pero no imposible.

En este caso deberá ser siempre con una garantía hipotecaria que responderá del nuevo préstamo personal, a una menor relación LTV debido a la baja confianza en la garantía personal del solicitante

Estas hipotecas deben de ser realizadas exclusivamente sobre inmuebles urbanos, con un nivel mínimo de demanda y con un valor al menos del doble del préstamo solicitado.

Las reglas de formalización son exactamente iguales que al del resto de la hipotecas, pues se rigen por la misma ley y están reguladas por el banco de España.

Estas hipotecas tienen unos intereses más altos, pero son la única opción de refinanciar deudas estando en el asnef, pudiéndose pasar una vez cancelado el asnef a hipotecas bancarias normales con un tipo de interés sensiblemente menor.

 

Para cualquier duda sobre cualquiera de estas opciones, consúltenos