La banca está en alerta ante el posible crecimiento de la morosidad ante la crisis en la que nos encontramos y es su principal preocupación en los últimos tiempos. Para evitar en la medida de lo posible los posibles efectos adversos que pueda traer los efectos económicos del covid.19 sobre los impagos y morosidad en los préstamos y ante la posibilidad de tener que aumentar considerablemente su cartera inmobiliaria por las ejecuciones judiciales provenientes de impagos, se están dotando de reservas y provisiones  por importes nada desdeñables.

Sin embargo, lo cierto es que los efectos reales aún no han salido a la luz por los efectos de amortiguación de los ertes que han impedido despidos y las moratorias han retrasado los impagos de hipotecas directamente cuando eran hipotecarias e indirectamente cuando afectaban al alquiler.

Sin embargo, se espera que la situación real se vea a final de años, previsiblemente por el final de los Ertes y las moratorias.

Es previsible que en un primer momento la banca venda conjuntos de créditos y deudas de los clientes con menos garantía y mayor riesgo a fin de evitar impagos y reducir los riesgos.

Las moratorias para distintas finalidades han sido más de 800.000, pero llegando el final de estas, si bien muchos agentes económicos volverán a la normalidad pudiendo hacer frente a los pagos, otras unidades familiares no podrán hacerlo al haber empeorado sustancialmente su situación económica.

Posibilidad de inversión hipotecaria

La salida al mercado de carteras de activos procedentes de ejecuciones hipotecarias y la liquidación de manera inmediata de los activos actuales ante una previsible bajada de precios es un buen momento para la inversión.

Los bancos actualmente en muchos casos se han deshecho ya de la ingente cantidad de activos hipotecarios que acumularon a partir de la crisis del 2008, pero aun la cantidad de la que disponen es elevada en algunos casos.

Esto, más la cantidad que se espera que puedan absorber procedente de las  ejecuciones hipotecarias, hace que existan posibilidades de adquisiciones interesantes tanto en la actualidad como en el corto y medio plazo.

Los pisos de banco suelen ser opciones rentables para comprar por debajo de precio de mercado, con múltiples detalles sobre todo para inversores experimentados, como estar cerrados, con inquilinos o tener okupas.

Además, en la compra de carteras o lotes de activos, es más factible la consecución de rebajas o bajar aún más los precios que en la compra de 1 solo producto, por lo que el margen de beneficio es mayor según la inversión.

En resumen, si se quiere invertir, llega el momento de estar atento, pues en mercados turbulentos con complicaciones e incertidumbre, surgen importantes oportunidades de inversión.