De todas las deudas que se puedan llegar a acumular y se puedan generar, si hemos de examinar la importancia de cada una, que todas las tienen, las más importantes a la hora de refinanciar y reagrupar son las deudas con las administraciones y entes públicos.

Generar deudas con estas entidades nos elimina la opción de cualquier subvención o aplazamiento  de los tributos estatales o locales. Además de estos problemas, también nos limitan a la hora de contratar con la administración pública cualquier contrato, colaboración o alquiler de las opciones que proponen para emprendedores o empresarios.

Por tanto, dentro de la gravedad de cualquier deuda, las prioridades a la hora de refinanciar, las de las administraciones públicas deben ser prioritarias debido a los numerosos perjuicios económicos y sociales que generan.

Préstamos para unificar deudas con Seguridad social y Hacienda.

Si recurrimos a nuestros bancos para solucionar problemas que hayamos podido generar con estos impagos y solicitar un crédito una vez han pasado los problemas económicos, nos encontraremos con una constante negativa a la hora de conseguir financiación.

Ningún banco nos concederá ningún préstamo sea del tipo que sea al comprobar las deudas con entes públicos, además de que nos encontraremos en listados de morosidad que nos harán aún más inviable el préstamo. Aunque el destino del préstamo sea pagar la deuda, se nos denegara automáticamente por tener dicha deuda.

La única forma de obtener dichos préstamos es la intermediación con entidades no tan tradicionales como https://reunificaciondeudasmadrid.com/servicios/prestamos-y-creditos-con-asnef, pero que garantizan la consecución de estos préstamos.

Dichos préstamos tienen requisitos muy específicos a la hora de su concesión, debemos contar con:

  • Una propiedad para hipotecar
  • Demostrar capacidad de pago de las cuotas

Estos préstamos se realizan siempre con garantía hipotecaria, nunca en ningún caso se conceden con aval personal. Debemos ser conscientes de la calificación de morosidad que poseemos y del riesgo innato del préstamo, que es para pagar deudas en mora, por lo que se exigen unas garantías adicionales a nuestra persona, pues nuestra situación económica es delicada y la verdadera garantía es el valor de las propiedades.

Según la nueva normativa, también debemos demostrar ingresos para poder pagar estas cuotas y las restantes que tengamos de otros préstamos.

La concesión de créditos sin ingresos, o ingresos suficientes para el pago de ellos, no es licito ni profesional, pues no hemos investigado las posibilidades de pago de préstamo del deudor, por lo que se podría tener problemas a la hora de la ejecución hipotecaria.

Si cumplimos las dos condiciones anteriores, independientemente de nuestra mora, se podrá conseguir un préstamo para refinanciar deudas con la administración y evitar embargos de cuentas, de nóminas, ingresos de terceros, etc

Conseguir préstamos con asnef sin vivienda

Ello no es posible en ningún caso. En caso de necesitar estos préstamos y no tener propiedades, es necesario que un familiar o conocido nos avale con una propiedad que este pagado o prácticamente libre de cargas.

En estos casos aparece la figura del hipotecante no deudor, que responde del préstamo únicamente con la propiedad, acabándose ahí toda su responsabilidad con el acreedor

Es imposible la concesión de préstamos o hipotecas con asnef sin propiedad, y debemos tener mucho cuidado con la publicidad que existe para tales casos, pues en la mayoría de las veces piden dinero por anticipado para gestiones como notaria, seguros o estudios previos  que luego no es devuelto