En la actualidad hay  una gran cantidad de préstamos con tendencia a la morosidad que se han evitado gracias la moratoria que se produjo. Estas moratorias fueron de 6 meses para préstamos personales y de 1 año para hipotecas. Esta moratoria para los préstamos personales y préstamos hipotecarios vence a final de este mes y ay no podrán adherirse más solicitantes a esta medida del Gobierno.

Esta opción ha sido una buena medida para todos los vinculados a la financiación, pues los clientes con problemas por Ertes o bajada de actividad han podido suspender los pagos y evitar problemas financieros y créditos con asnef y las entidades evitar una avalancha de préstamos impagados y un alza de morosidad que podría haber ocasionado una importante mella en sus balances contables, con un aumento considerable de provisiones para impagos, que hubiera reducido notablemente su liquidez y beneficio futuro.

Sin embargo, el final de las moratorias les lleva a la prudencia, pues esperan una ola de préstamos impagados en el 2021.

La forma de evitar en lo posible la morosidad y tener préstamos con asnef es acogerse a las moratorias si aún se puede o realizar una refinanciación de préstamos, que lleve  a una bajada de tipos de interés, reducción de las cuotas mensuales y una dilatación de la obligación de pago en el tiempo

Refinanciar préstamos personales en Madrid

En caso de estar en la moratoria de préstamos personales e hipotecarios y no tener la certeza de poder hacer frente a los pagos es conveniente cuanto antes estudiar la opción de refinanciar los préstamos que se tengan, sin esperar al final de la moratoria. Es conveniente tener en cuenta la dificultad financiera que existe en la actualidad y la restricción al riesgo que se está dando a la concesión de muchos créditos. No es segura la concesión y probación del crédito y lo que puede ser viable en estos momentos quizá no lo sea a corto plazo, según la situación cambie.

Para la refinanciación de préstamos si todos son  de la misma entidad es factible la reunificación de todos ellos, pero en caso de que sean de varias entidades, ninguna  estará dispuesta a financiar los de la competencia lo cual lleva a que no se cumplan las expectativas de reunificación.

La principal opción de refinanciar préstamos y deudas es bajar significativamente las cuotas, lo que se consigue reduciendo los tipo de interés y alargando el plazo, pero en caso de no poder reunificar todos, esto no suele producirse.

En la refinanciación de préstamos, la característica fundamental es realizar una reagrupación de todos ellos junto con la hipoteca, esto lleva a plazos de hasta 20 años y tipos de interés por debajo del 3% en  muchos casos al reestructurarlos en una hipoteca, caso que no suele pasar con los préstamos personales, pues tiene tipos de interés no inferiores al 6% en la mayoría de los casos y plazos no superiores a los 8 años, lo cual no permite una bajada sustancial de las cuotas

Refinanciación de préstamos con asnef

Refinanciar préstamos  con asnef es una refinanciación posible pero más complicada que las anteriores. En estos casos los prestamos ya han entrado en situación de impagos y esto lleva a un grave problema, pues solo se pueden refinanciar ya vía hipotecario, pero con una dificultad mayor y gastos y tipo de interés superiores.

El problema de estos préstamos es que normalmente los prestamos no se pueden enervar, sino que los acreedores solicitan el total de la deuda del préstamo, sin dar opción a pagarlo de nuevo por cuotas, lo que es una total incoherencia. Si no fue posible anteriormente el pago en reducidas cuotas, como puede ser viable el pago de la totalidad de una sola vez..

Esto lleva  a situaciones con demandas judiciales, costes jurídicos, intereses de demora que elevan notoriamente la cantidad a solicitar para poder refinanciarlas deudas.

Por estos motivos, aunque es una refinanciación de una situación difícil, es posible la refinanciación de estos préstamos y deudas, con la ayuda y asesoramiento de agentes hipotecarios especializados, y evitar los salvajes intereses y sanciones que pueden llevar la deudas, tanto bancarias como de la administración pública.