Estamos aún en un periodo de completo paro económico y de inacción con respecto al futuro a corto y medio plazo sobre lo que puede pasar con el mercado hipotecario. Si bien los números de ventas inmobiliarias y firma de hipotecas eran estables, estos se han visto en caída libre desde marzo.

En Marzo, la firma de hipotecas cayo más de un 14% desde la entrada del Covid-19, sufriendo un parón significativo aun. Sí bien la financiación desde entonces se ha visto revitalizada, no ha sido así para el sector hipotecario. La financiación y la acción de los bancos ha sido encaminada a la financiación vía empresarial mediante los créditos ICO y financiación a las empresas, además de créditos al consumo como ayudas a la moratoria del alquiler.

En realidad, son muy diferentes las opiniones respecto al futuro del mercado inmobiliario y por consecuencia del mercado hipotecario después de la crisis sanitaria y económica. Lo lógico es que se produzca una bajada de la demanda, pues el solicitante de crédito sufrirá a la hora de solicitar una hipoteca en muchos casos, trabajadores afectados por Erte, trabajadores del pequeño comercio o empresas que no se han adaptado significativamente a las nuevas tecnologías, mientras que sectores vinculados a estas, tendrán mejor visión de cara a los departamentos de riesgos de los bancos.

¿Cómo serán las hipotecas?

Los bancos aún no han lanzado productos hipotecarios postcoronavirus, parece que aún no están por entrar a competir por este tipo de cliente. Lo que es evidente es que los tipos de interés se han visto a la alza. Es difícil encontrar los tipos de interés de hace tan solo unos meses por lo que no se espera una guerra de tipos en hipotecas.

Lo normal será el encarecimiento y el aumento de los criterios de aprobación bancaria de los créditos y las exigencias a los clientes, agravados por las exigencias de la nueva normativa hipotecaria aprobada en el 2019 por la cual los bancos tiene que realizar gastos que antes no asumían al formalizar una hipoteca.

Si bien llevamos varios años con un tipo de Euribor negativo que hace que incluso con diferenciales más altos que antes, vemos que las hipotecas siguen siendo atractivas incluso con diferenciales del 2% o con tipos de interés fijo al 3%.

Si bien en la actualidad el tipo variable es más interesante, al ser más bajo, los bancos prefieren los tipos fijos debido a los reducidos márgenes  de beneficio, y es conveniente pensar si con tipos fijos incluso por debajo del 3% no es conveniente decantar por ellos con hipotecas a muy largo plazo, ante la previsión de lo que pueda suceder ante posibles crisis imprevistas como esta.

¿Menos hipotecas y más caras?

Lo normal ante la crecida de exigencias de las entidades financieras para solicitar créditos hipotecarios, es una bajada de las concesiones y un incremento de las denegaciones de peticiones. Los autónomos en muchos casos lo tendrán más complicado, al igual que el pequeño comercio, al contrario de todos los trabajadores de las nuevas tecnologías. Por consecuencia, si se cumple las expectativas, las consecuencias serán una bajada de precios inmobiliarios al no haber tantos compradores con posibilidades y un alza en los precios del alquiler, al no poder optar muchas personas a la compra de su vivienda, bajada de la segunda residencia y un cambio de demanda de inmuebles en ciertos mercados, buscando más metros, casas con más dotaciones como terrazas o viviendas adosadas en vez de pisos o apartamentos