Que es un préstamo pignorado 

Un préstamo pignorado es aquel en el cual existe una garantía que depende del préstamo y que no puede hacerse un uso libre de ella en tanto el préstamo siga vivo. 

Dichas garantías pueden ser acciones, fondos de inversión, concesiones administrativas como licencias de taxi, estancos o administraciones de loterías o incluso una hipoteca es un préstamo inmobiliario en el cual un derecho real responde como garantía. 

En estos préstamos, al existir una garantía, hace que se puedan obtener otros beneficios en el préstamo que no se consiguen de otra manera, como un mayor plazo, un mejor tipo de interés o un importe superior de financiación, respecto a otros tipos de financiación. 

Los prestamos pignorados son aquellos en los que se bloquea una garantía hasta su completo o parcial desembolso con el fin de asegurar el pago

Por qué solicitar un préstamo pignorado 

En aquellos momentos que la financiación ha sido denegada por diversos motivos y hay que incluir algo más para poder conseguirlo. En estos casos es cuando aparece la pignoración. La pignoración en muchos casos aporta una garantía igual o superior al riesgo financiero. En casos como la hipoteca es incluso superior, por lo que la realidad de impago casi desaparece. Otra cosa es el tiempo judicial necesario debido al funcionamiento judicial para ejecutarla. 

Debido a la inclusión de la pignoración, la opción de conseguir el préstamo pasa a ser viable. El bien por pignorar puede bien ser real o de cualquier índole, como obras de arte, automóviles, motocicletas, joyas o como ya hemos dicho anteriormente, concesiones administrativas. 

Hay que ser prudentes al solicitar este tipo de préstamos, pues si la banca no los concede sin la prenda a pignorar, es porque existen riesgos serios de impago. En este caso, al pignorar la prenda, debemos ser conscientes del riego de poder perder la garantía. 

Los pactos retro te permiten seguir viviendo en la propiedad durante el periodo que se concede para volver a comprarla

Otras formas extremas de financiación más extrema. Los pactos retro 

Hay situaciones en las que incluso ni con los prestamos pignorados se puede conseguir el importe necesario o directamente no se conceden en vista del pobre historial crediticio del cliente. En estos casos la financiación parece inviable y la única opción que aparece a la vista es la venta de la garantía para conseguir liquidez. Algo que no se quiere realizar en principio. 

En estos momentos, hay una figura que es residual en el mercado, pero que funciona para obtener financiación, son los pactos retro. 

Ante todo, debemos saber que es un pacto retro. Un pacto retro es un contrato entre particulares en el cual el propietario vende la propiedad para conseguir liquidez, permaneciendo en ella. 

Durante el periodo en que se produce la venta, hasta que se produzca de nuevo la recompra, se sigue haciendo uso de ella por el antiguo propietario, en base a un precio pactado de alquiler. 

Además, en el momento de la venta se pactan plazos, tiempo y precio de recompra, por lo que no se pierde la opción de volver a poseer la propiedad. 

Estos casos han de realizarse en situaciones muy puntuales y teniendo claro cómo va a realizarse el pago. 

Si está interesado en alguno de estos casos y necesita asesoramiento y seguridad, póngase en contacto con nosotros. 

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