El banco no me concede el préstamo
En ocasiones, después de solicitar continuas financiaciones y créditos en diferentes entidades bancarias, teniendo un perfil económico mas que aceptable e incluso aportando garantías que refuercen el préstamo, como una propiedad inmobiliaria que hipotecar un aval solvente, la solicitud de préstamo sigue saliendo constantemente denegada.
En estos casos hay que pararse a pensar antes de agotar todas las posibilidades. Es posible que el problema no sea el solicitante de financiación, sino el destino de esta, o bien problemas ya superados y que pensábamos que habían desaparecido, pero que sean los que nos impiden la financiación.
Si las continuas financiaciones recibidas es el problema de mucha gente, lo mejor es recurrir a profesionales, que, con una visión objetiva, vean donde realmente está el problema y encaren la financiación según las características de la petición de crédito.
Finalidades para las que los bancos no dan crédito
Nos pensamos que los bancos van a conceder el crédito si el perfil es bueno, sin importar la finalidad, pero esto no es así. Existen finalidades para los que los bancos no van a conceder el préstamo, debido al riesgo y otros casos en los que no se detalla cual es, solicitando únicamente liquidez, lo cual ya está muy vigilado por la entidad supervisora del sistema bancario.
La obtención de créditos para la financiación de embargos, pago de impagos o cancelar deudas o subastas sobre otras propiedades del solicitante, lleva a que en la mayoría de los casos no se conceda, pues en estos casos normalmente el solicitante ha empeorado su perfil financiero al ser incluido en listados de morosidad, que excluyen la posibilidad de financiación.
El impago de impuestos, deudas con hacienda o seguridad social, anotaciones preventivas de embargo de los juzgados o de las entidades públicas, fianzas judiciales sobre delitos penales son algunas de dichas finalidades para lo que es complicado obtener un préstamo, incluso hipotecario en cualquier entidad financiera.
En estos casos, dicha financiación es posible de conseguir. Pero el crédito provendrá normalmente de la financiación entre particulares o mediante la intervención de un prestamista inscrito en el banco de España. Dicha inscripción lleva a que se respete la legalidad vigente y no se sufran los abusos de antaño, estando supervisadas todas las cláusulas del contrato y los tipos de interés máximas.

Tener deudas que desconocemos como embargos por multas no notificadas o ser avalistas de un préstamo impagado hacen que toda financiación sea denegada
Otros aspectos que hacen que no me concedan el crédito por otras causas
Además de la finalidad, hay otros aspectos que hacen que un expediente hipotecario o de crédito personal sea denegado de forma continua en cualquier entidad, sin encontrar una explicación lógica para ello.
Estabilidad, finalidad, bajo porcentaje de financiación con respecto a la tasación son condiciones que deberían permitir el acceso a la financiación. Sin embargo, esta es constantemente denegada. En estos casos, solicite el consejo de un asesor financiero, pues puede ser incluso por motivos que desconoce y que no sean ni siquiera imputable al solicitante de financiación y que desconoce.
Casos que se dan habitualmente que llevan a estos casos
- Estar incluidos en ficheros de morosidad que desconocemos, e incluso en muchas ocasiones que ya está pagados. Estar en un fichero por una deuda que desconocemos, como una multa que no han notificado, han publicado en el BOE y han anotado en un fichero como Asnef, puede ser una de ellas. Desconocemos su existencia incluso, no se ha notificad, pero si ha aparecido en listados de impagos
- Aparecer en ficheros poco accesibles como incidencias judiciales y ficheros bancarios antiguos, que guardan impagos que han sido liquidados, pero que las entidades guardan y comparten y hacen que la financiación sea imposible a lo largo del tiempo
- Ser avalista de préstamos que están fallidos por los titulares y no se nos ha notificado que de forma automática y estamos también en morosidad sin ser conscientes de este problema, ni haber sido notificado por la entidad ni por los titulares de estos préstamos.
En estos casos, es imprescindible un profesional financiero que sepa cómo y dónde buscar de forma diligente para solucionar estos problemas.
