Si buscamos por las entidades financieras a pie de calle o leemos las noticias hipotecarias, no es nada fácil las hipotecas al 100%, ni siquiera con la posibilidad de presentar un aval o una segunda propiedad, cuando antes  no era nada inusual.

En la actualidad, para conseguir una hipoteca, nos solicitaran una aportación del 20% de la inversión en la vivienda mas todos los gastos de formalización e impuestos imputables al cliente, por lo que en zonas urbanas con precios elevados, con inmuebles de precios elevados, pueden ser cantidades nada desdeñables y que eliminan del mercado a compradores con un buen perfil económico pero que no pueden hacer frente a un ahorro tan elevado.

¿Cómo puedo conseguir una hipoteca al 100% más gastos?

Tenemos que ser conscientes de que las hipotecas  al 100% más gastos casi han desaparecido del mercado hipotecario, siendo complicadas de encontrar en la oferta bancaria, y que en ningún caso puede ser encontrada sin aval.

Antes, era normal encontrar la hipoteca al 100 de compra a muy buenos perfiles, para el caso de funcionarios o trabajadores prime de altas empresas, pero ahora si bien es posible que podamos llegar a encontrar hipotecas de hasta el 90 o 95% de precio de compra en algunos casos, no es posible llegar a más.

Si queremos encontrar hipotecas por encima del 80 o 90 de compra en casos excepcionales, necesitaremos avales personales con patrimonio para que nos concedan el 100% del valor de compra o una segunda garantía para hipotecar para conseguir el 100% más gastos

¿Cómo será la hipoteca 100% con aval?

En caso de que solicitemos el 100% del valor de compra, necesitaremos un avalista con ingresos suficientes para pagar la hipoteca si nosotros no pudiéramos pagarla, con un patrimonio o vivienda, que no es necesario hipotecar de entrada, solo para demostrar capacidad económica y ser constantes de que garantiza la operación, aportando  los gastos necesarios e impuestos.

En caso de que solicitemos el total del valor de compra más los gastos, esta opción es aún más limitada y complicada hoy en día. La única opción sería tener otra propiedad conocida como segunda garantía y el banco acceder a prestarnos toda la cantidad, pero diversificando el riesgo entre las dos propiedades, normalmente en una proporción 70-30 del préstamo, entre las dos viviendas.

En las hipotecas  con dos garantías, no significa que ambas deban estar hipotecadas durante toda la vida del préstamo, sino que cada vivienda, con la nueva ley hipotecaria, responde por una cantidad clara y limitada, no por la totalidad del préstamo, por lo que pueden venderse en cualquier momento, cancelando la cantidad hipotecada en cada finca, con claras limitaciones con valor de subasta diferente y definido también para cada finca.

El problema de las hipotecas al 100% durante la crisis anterior fue muy grave, pues ante una reducción generalizada y brutal de precios, el alto porcentaje de financiación sobre las viviendas, en muchos casos por encima de compra, hizo que compradores que no podían hacer frente a la cuota de la hipoteca, tampoco podían hacer frente a la venta, pues las propiedades debían más de lo que valían las casas.

Por ello es casi mejor opción una doble garantía que redistribuye el préstamo entre dos garantías, con mayor margen para la venta y no tener los problemas de una rápida devaluación del activo.