Existen distintos tipos de hipotecas en función de pagos, interés o amortización. Ante todo tenemos que tener claro que una hipoteca es un préstamo hipotecario en el cual la principal característica es la garantía, que es una propiedad inmobiliaria.

En función de distintos factores tenemos distintos tipos de hipotecas.

  • Según el método de pago:

Convencional: Son todas aquellas hipotecas que conocemos como la hipoteca convencional, en la cual se solicita un préstamos a un tercero, ya sea entidad financiera o particular y se devuelve a plazos por medio de cuotas periódicas que pueden ser mensuales, trimestrales, anuales etc. La mayoría de las hipotecas son de este tipo

Inversa: En este caso primero se hipoteca la propiedad y el dinero se recibe en periodos de tiempo estipulados en la hipoteca. Normalmente son hipotecas realizadas por personas de edad avanzada buscando un complemento a la pensión o el plan de pensiones. Se pacta una carga y la entidad que concede la hipoteca paga una especie de pensión normalmente vitalicia o a un plazo pactado. A la finalización existe la posibilidad de pago de la hipoteca o la cancelación mediante la venta de la propiedad o cambio de titularidad a la entidad que ha concedido la hipoteca.

  • Según el tipo de amortización

Francés: Es el sistema de amortización más común en Europa, en el cual en el primer periodo se paga sobre todo intereses y al final sobre todo capital. Lo que busca este sistema que mediante amortización conjunta de intereses y capital, la cuota resultante sea siempre la misma distribuyéndose los interiores durante todo el periodo de amortización para la igualación temporal de la cuota

Americano: La cuota es no suele incluir capital, que se paga al final de una sola vez y solo se pagan intereses del préstamo. En caso de incluir capital, la cuota se va reduciendo al bajar los intereses por la amortización de capital. El interés que se paga en cada periodo es el interés efectivo de ese periodo y no se difiere en el tiempo.

  • Según el tipo de interés

Fijo: Se pacta un tipo de interés fijo para todo el periodo de la hipoteca, por lo que la cuota resultante será constante e invariable a no ser que se produzcan alteraciones pactadas como amortizaciones, novación de plazo, capital, etc.

Variable: En este caso el tipo resultante es el de un tipo de interés de mercado (Euribor, Libor, interés resultante de deuda pública…) más un diferencial, que es la ganancia efectiva del banco. Este tipo de hipoteca revisa la cuota resultante todos los años en función del tipo de interés resultante. La revisión suele ser anual, aunque pueden determinarse otros periodos como trimestralmente, semestral, etc.

Mixtas: En este caso es una combinación de los dos anteriores, en el cual se determina un periodo con plazo fijo y otro final con plazo variable, en el cual está delimitado de principio el diferencial y el referencial al que se aplicará.

 

Estos son los principales tipos de hipotecas en función de sus características. Existen no obstante otras características secundarias que pueden realizar otros subgrupos, como si están bonificadas, si tiene asnef, si es entre particulares o entidades financieras, en  Euros o moneda extranjera..