Seguimos con la misma incertidumbre económica después del coronavirus, ante la continua amenaza de coronavirus, malas expectativas económicas, posibilidad de nuevo confinamiento nos sabemos a que nivel y con los confinamientos en zonas parciales como Cataluña, Hospitalet posiblemente.

Ante todas estas noticias la banca empieza a posicionarse, tras la explosión de préstamos con los fondos ICO, volvemos a la cruda realidad, en el que los bancos empiezan a desvelar sus intenciones y se encaminan a endurecer el crédito,.

Como podemos ver en distintos medios, cada vez será más difícil solicitar prestamos https://www.elmundo.es/economia/2020/07/15/5f0dfe6efdddffa3a08b4603.html, la predisposición de las entidades financieras no es la misma que antes de la crisis, en la que se volvía a pequeñas guerras de precios y se demandaban consumidores de préstamos, tanto hipotecarios como personales para conceder por todas las entidades. Ese panorama podemos ver que ya ha pasado

Conseguir un préstamo

Para conseguir un préstamo hipotecario o personal, es necesario un perfil superior al de antes de la crisis  y los bancos serán muchos más exigentes, como podemos ver en el artículo del enlace, https://www.elespanol.com/invertia/empresas/banca/20200714/banca-avisa-endurecera-credito-percibir-repunte-morosidad/505199833_0.html

La  crisis económica y sanitaria se ha incrustado en todos los sectores y esto lleva consecuencias importantes. Los créditos morosos empiezan a repuntar, y esto lleva a nuevas medidas más conservadoras y al endurecimiento de las condiciones para el préstamo, por lo que la posibilidad de obtener financiación para pymes y particulares se reduce considerablemente. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, una bajada del 1% del PIB se traduce en un aumento del 0,7% del PIB.

Ante esto vemos cómo se va transmitiendo la desconfianza y la precaución a los bancos y departamentos de riesgos de los bancos, a la hora de estudiar nuevas operaciones hipotecarias o bien de financiación, los criterios son cada vez más elevados, se pondrá especial atención en estudiar la empresa en la que estamos contratados y su viabilidad futura a la hora de evaluación de riesgos.

Esto no es más que un paso anunciado ante la entrada en una crisis, en la que sube el desempleo, bajan los beneficios empresariales y sube la incertidumbre, por lo que todas las entidades financieras intentan adelantarse a los acontecimientos subiendo los requisitos y estudiando las operaciones fijándose más en el futuro que en sus posibilidades económicas presentes.

Muchos préstamo pasan a ser denegados sin explicación previa, las compras de casas pasan a ser estudiadas a porcentajes inferiores y con menos ratio de endeudamiento y la refinanciación de deudas personales pasa a ser una prioridad tanto para los clientes, que buscan pagar cuotas más bajas, al no poder pagar las anteriores, como por los bancos, que refinanciación las deudas propias intentando evitar la morosidad a toda costa.

En esta crisis, los bancos han subido precios en casos determinados, pero la guerra de hipotecas en principio se espera en subrogaciones fundamentalmente, buscando el robo del buen cliente, para posteriormente vincularlo para toda la vida

Ante estas situaciones, la precaución es fundamental, refinanciar todas los préstamos y deudas a letras más bajas en precaución de lo que pueda pasar para evitar entrar en asnef.