Todo el mundo ha escuchado alguna vez que la inversión más rentable y segura es el ladrillo, pero esto no es así en  muchas ocasiones, pues en el mercado financiero hay muchas inversiones más rentables a corto, medio o largo plazo como fue en su día Telepizza, Apple, etc. o la compra de inmuebles en plena burbuja inmobiliaria, que pueden llevar a una depreciación rápida y la perdida de capital efectivo.

La compra de inmuebles se realiza muchas veces para alquilar y obtener una rentabilidad, pero puede ser que una vez echados números, riesgo de impagos si se dan, gastos jurídicos de recuperación del inmueble, ibis, comunidad, la rentabilidad no sea la que esperábamos del inmueble.

Sin embargo, esto no quiere decir que sea una mala inversión, pues solo hay que buscar la ocasión de maximizar la inversión y saber las posibilidades reales de cada activo. Oportunidades siempre las hay en mercado inmobiliario y estas dependen del tiempo que estemos dispuestos a mantener la inversión y del riesgo que queramos asumir. En los puntos siguientes enumeramos varias posibilidades en  menor a mayor según el riesgo y la rentabilidad

  1. Compra de inmuebles en el mercado para su venta. Este caso es el menos problemático en sí. Es la compra de inmuebles para su posterior venta aprovechando características que puedan hacer que su precio de compra sea inferior al de mercado o conociendo información que pueda hacer que su revalorización sea próxima, como la construcción de metro cercano, remodelación próxima del barrio, construcciones de edificios de oficinas que demanden vivienda en la zona, colegios, universidades o institutos etc. También puede darse el caso de que la compra del inmueble sea por un precio inferior al de mercado sin esperar una rápida revalorización del activo, por diversas causas, como por desconocimiento del mercado del comprador, bienes provenientes de herencias, pisos de banco o problemas económicos de los vendedores que necesiten liquidez inmediata y saquen los inmuebles al mercado a precio de saldo.
  2. Inmuebles con problemas solucionables a medio plazo: En estos casos son activos con problemas en la actualidad pero que son solucionables a medio plazo, con una seguridad o un problema conocido que salen al mercado con un margen interesante.

Suelen ser casos de compra de inmuebles con okupas, con inquilinos en mora o con contratos en vigor y al corriente de pago en los cuales el vendedor necesita liquidez o casos de compra de nudas propiedades o pisos con contratos de renta antigua, en los que hay que esperar al fallecimiento del inquilino para su ocupación.

Todos estos casos son solucionables en periodos diferentes de tiempo, con la característica de que se adquiere directamente la titularidad de los inmuebles sino la posesión y se deberá esperar a desalojo en unos casos o término del contrato de alquiler en otros para tener el pleno dominio del inmueble.

  1. Inmuebles provenientes de procesos judiciales: en estos casos es cuando más margen de beneficio hay, aunque suelen se periodos de inversión más largos de 2 o 3 años y en algunos casos incluso más. Se han llegado a vender activos por menos del 40% de su valor en el proceso de la venta y el margen de beneficio varía en función del estado del procedimiento judicial.

Pueden darse casos en los que la titularidad es casi inmediata, no así la posesión , como la cesión de remate, en la cual un procedimiento judicial está acabado y compramos los derechos de adjudicación legal, solo teniendo que realizar la posesión o la compra de deuda del préstamo que garantiza el procedimiento, debiendo realizar en este caso toda la ejecución judicial, siendo u proceso más largo, pero más rentable , realizando el papel que realiza el banco al ejecutar las hipotecas impagadas

 

Todos estos procesos de inversión son más rentables cuando mayor es el paquete de inversión y aumenta la negociación, pero todos son posibles incluso para pequeños inversores con capital inferior a 100.000, solo hay que buscar la oportunidad