Existen innumerables casos en los que los firmantes de la hipoteca han acudido al notario sin leerse la documentación ni la oferta vinculante que les ha entregado su director de sucursal de toda la vida, confiando ciegamente en él.

Hay que ser consciente que un contrato de hipoteca es bilateral entre ambas partes, las cuales tiene intereses  contrapuestos, conforme mejora para uno las condiciones, empeoran para el otro.

Debemos tener en cuenta que el banco es la parte contraria, que buscara obtener sus mejores rendimientos  y no podemos dejar todo a su criterio sin revisarlo, pues en un contrato a 30 años y no podemos no comprobar nuestros intereses.

En la actualidad, esto se ha visto mejorado pues se obliga a ir a asesoramiento notarial y tener claro antes de la firma lo que van a firmar.

Debemos tener claro que firmar ante notario no significa firmar lo correcto, sino lo legal, muchas clausulas firmadas ante notario han sido invalidadas por abusivas y el notario no va  a mirar por nuestros intereses, solo que la escritura se ajusta a ley y normalmente está de parte del banco que es su cliente recurrente y no des usuario, que utiliza menos sus servicios.

Intervinientes en una hipoteca

Avalistas. Es muy usual que los avalistas firmen sin tener claras sus implicaciones. Hay que tener claro que un avalista responde con todos sus bienes presentes y futuros y se les puede exigir no solo sobre ingresos, sino también sobre sus bienes y propiedad. Es muy común escuchar que el banco les ha dicho que son avalistas personales y solo son avales de nómina, al no haberles hipotecado ninguna propiedad, no siendo esto así en ningún caso y desconociéndolo la mayoría de los avalistas

Comprador hipotecante .El comprador siempre es hipotecante, autoriza la hipoteca y la solicita. No es posible realizar una hipoteca sin el consentimiento del comprador o propietario. Es la figura más utilizada. Este responde no solo con el bien hipotecado, sino también con todos sus bienes presentes y futuros  pues el bien puede sufrir una devaluación que no permita el reembolso del préstamo o los costes que este conlleva

Hipotecante no deudor: Es una figura muy poco conocida pero muy importante. En este caso, solo responde con el bien hipotecado y su responsabilidad termina ahí. Son propietarios que acceden a la hipoteca de su propiedad, como en el caso de las dobles garantías para los préstamos al 100% más gastos o bien para préstamos para liquidez, en el cual otra persona solicita un préstamo sobre una propiedad de la que no es propietario.

Esta figura es más interesante que la del avalista, pues su responsabilidad esta predefinida de antemano y sabemos en caso de posibles impagos la cantidad a pagar para liberar de antemano amortizando el préstamo anticipadamente sobre la cantidad que recae en la propiedad.

Si bien psicológicamente es menos aceptada por los avalistas que la opción de aval personal, es mucho más interesante pues ante una posible ejecución hipotecaria su responsabilidad  está muy definida y limitada y da la opción de pagar la parte de la hipoteca que está garantizada por el inmueble y extinguir cualquier responsabilidad ante la probable ejecución.