El préstamo personal es un producto normalmente de fácil formalización y tramitación en muchos casos, que se pueden hacer muchas veces de forma casi instantánea y sin estudio previo en muchos casos al estar preconcedidos en nuestra entidad de antemano, con unos tipos más altos que los de las hipotecas, pero a un precio menor.

Sin embargo, cuando se pasan situaciones de mayor aprieto económico, la refinanciación de los préstamos en forma hipotecaria en la mayoría de los casos, es una acción que se utiliza mucho, pero, ¿Es una buena opción siempre o no es recomendable?

La refinanciación de préstamos personales

Cada caso es diferente en función de determinados factores como los préstamos a refinanciar, el importe total, periodos o tipos de interés.

Debemos de ser conscientes de que las entidades financieras son reacias a la refinanciación de financiaciones externas en muchos casos ni transformándose las deudas personales sin garantía en préstamos hipotecarios garantizados por un inmueble.

Debemos de ser conscientes de que las refinanciaciones fundamentalmente es la agrupación de préstamos buscando bajar el tipo de interés y alargando el plazo con el fin de bajar las cuotas.

La refinanciación de préstamos en un préstamo personal tiene el problema de un plazo relativamente corto, normalmente con un plazo máximo de 8 años, por lo que suele ser una opción descartable en la mayoría  de los casos para importes elevados, pues nos daría una cuota alta en la mayoría de los casos, aunque seguramente será menor que la suma de los prestamos refinanciados.

La refinanciación de préstamos en un préstamo personal mayor si pueden ser una buena opción en caso de pequeños préstamos, tarjetas de crédito o tarjetas revolving que no suelen ser importes elevados, pero sin amortización y con unos intereses en la mayoría de los casos, muy alta.

Normalmente, la mayoría de las refinanciaciones nos llevaran a pagar mas intereses en total, pues el plazo normalmente se alarga, pero para su correcta evaluación, se debe observar si la bajada del tipo de interés compensa lo suficiente o la mejora económica y seguridad de poder bajar la cuota resultante, siendo diferente en cada caso

Refinanciar préstamos personales con hipoteca

En los casos de que el importe sea superior, pues algunos préstamos personales sean elevados, o el número de préstamos a financiar, aunque no sean altos, sea tan excesivo, que lleven a un importe considerable, lo conveniente es realizar una refinanciación de los prestamos vía hipoteca.

En estos casos suele ser la única opción viable para que resulte una cuota cómoda, pues los plazos son más elevados, pudiendo llegar hasta 20 años y con unos tipos de interés sensiblemente inferiores hoy en día a los de cualquier préstamo personal.

La rentabilidad económica de refinanciar estos préstamos vía hipotecaria normalmente eleva el interés total que se pagara en el periodo resultante, pero eso dependerá del tipo de interés de cada préstamo y en qué periodo de amortización se encuentren, pero la opción preferente en casi todas las refinanciaciones y motivo principal de la formalización es optimizar la situación financiera económica de las personas que formalizan estas operaciones, pues muchas veces han entrado en problemas económicos o afrontan situaciones en las que hacer pago a todas sus obligaciones financieras en un problema, exponiéndose a la morosidad y a entrar en asnef con los problemas que conlleva la inclusión en listados de morosidad.