Es complicado el día al día si tienes varias deudas o préstamos. Un número elevado de cuotas de préstamos o deudas  al día o impagadas hace que múltiples cuotas nos impidan tener una posición económica óptima que nos facilite el devenir diario.

Lo más común a la hora de hablar con personas que buscan refinanciar deudas es la unificación de pagos y cuotas, a una sola cuota en mayor plazo y a un tipo de interés más bajo que nos permita saber que solo vamos a tener una cuota, mucho más baja a la suma de todas la cuotas anteriores y a un plazo muy superior.

Al refinanciar deudas debemos tener en cuenta si estas deudas son prestamos en vigor o son deudas ya vencidas o en mora

Refinanciar deudas en vigor y vencidas

Según el tipo de deuda, si está en vigor o es una deuda vencida y con inclusión en asnef o en cualquier listado de morosidad, la refinanciación de dicha deuda e viable, pero  de distinta forma, con plazos y tipos de interés muy distintos y definidos para cada caso.

La refinanciación de deudas si están al día (prestamos, tarjetas, líneas de crédito…) es más sencilla que si están vencidas. Las entidades pueden ser bancos tradicionales que conceden tipos de intereses menores y muy competitivos, a un porcentaje de tasación mayor que en otros casos. En estos casos la salida es un nuevo préstamo hipotecario que refinancia las tarjetas y préstamos personales, a un tipo muy inferior como suele ser el hipotecario frente a las tarjetas y préstamos personales y plazos más elevados, pudiendo llegas al doble del de los préstamos personales que casi nunca superan los 10 años.

La financiación de estas deudas es aún más importante si tenemos tarjetas revolving en las que solo pagamos intereses y nunca llegamos a amortizar capital, por lo que en estos casos se puede estar pagando cuotas a perpetuidad.

En el caso de refinanciar deudas que no se encuentran al día, la situación suele ser bastante más acuciante, pero igualmente viable, aunque con productos distintos.

Al refinanciar deudas impagadas o en mora, normalmente nos solemos encontrar en una situación bastante molesta, con posibles embargos, acoso de departamentos de recobro, bloqueo de cuentas bancarias, imposibilidad de acceder al crédito, no poder optar a subvenciones de ningún tipo..

Para refinanciar deudas personales  en mora e impagadas el principal requisito igualmente es realizarlo mediante hipoteca, en estos casos la diferencia fundamental es que el tipo de interés será mayor y el porcentaje de concesión de hipoteca frente al valor de la propiedad será inferior. Estos casos nunca son financiados por la banca tradicional. Los plazos pueden ser hasta de 20 años y son préstamos supervisados por banco de España, que se realizan ante notario y según la legislación vigente, exactamente igual que en cualquier sucursal bancaria.

Aunque los gastos y el tipo de interés son superiores, nos permite volver a reintegrarnos en el sistema financiero, pues nos eliminara de listas de morosidad y nos permitirá con el tiempo refinanciar deudas de forma tradicional con un menor tipo de interés, eliminar embargos y bloqueo de cuentas, ejecuciones hipotecarias, etc

Existen muchas opiniones contrarias a refinanciar deudas, su ampliación de plazo en el tiempo, se pagan más intereses…pero refinanciarlas nos da la seguridad de poder pagarlas a un endeudamiento menor, la opción de tomar decisiones financieras, ahorrar, amortizar anticipadamente, cosas que antes no podíamos elegir.

Sin duda a la hora de refinanciar sus deudas aunque las pueda pagar, ajustándose el cinturón pida consejo a un profesional, estudie los gastos y posibilidades. Realizamos estudios gratuitos y no cobramos si no se llega a buen fin.