Es bastante normal que al fallecer un familiar y hacer frente a los tramites de herencia, nos encontremos que los gastos son superiores a lo que pensamos, con un periodo bastante corto para hacer frente a todos los trámites y pago de impuestos, con lo que podemos tener encima un grave problema.

Las sanciones por no llevar a cabo estos trámites y realizar el pago del impuesto de sucesiones son bastante elevadas, del 20% de recargo por pasar del año, y se puede ir incrementando anualmente. Las entidades financieras no conceden préstamos para los pagos de herencias y la financiación de todos los trámites que conllevan, pero los préstamos para la tramitación y aceptación de herencia son viables y mucho más corrientes de los que se piensa.

Es complicado saber por qué los bancos ya no realizan estos préstamos, pues hasta hace pocos años se realizaban normalmente, pero en la actualidad hasta que no está liquidada la herencia y pagados todos los impuestos, no suelen conceder hipotecas sobre dichos bienes.

Pagar las deudas de una herencia

Pueden darse casos en los que al aceptar una herencia, esta venga con deudas, como hipotecas que se han dejado de pagar, préstamos personales, deudas con entidades públicas y la aceptación de herencia traiga importantes consecuencias, pues si bien el patrimonio puede ser superior, la falta de liquidez en la herencia y del heredero impide la liquidación de estas deudas, que ya pueden encontrarse en mora o en proceso de reclamación civil.

En estos casos lo mejor es realizar una estimación realizada de la herencia y dependiendo del importe de la herencia y del valor de las deudas, se pueden reestructurar y refinanciar, junto con todos los gastos ligados a la aceptación de herencia, con hipotecas de hasta 20 años, las cuales se pueden pagar mes a mes cómodamente lo que nos permite sacar a venta determinados activos de la herencia para ir convirtiéndola en liquidez.

Esto impide que se malvenda, que sigan corriendo intereses de demora o gastos judiciales si los hubiere y que los acreedores actúen contra el heredero y su patrimonio, solo por el hecho de haber heredado

Hipotecas para pagar impuesto de sucesiones

Las hipotecas para pagar el impuesto de sucesiones son la mejor opción si no existe forma de pago dentro del plazo estipulado para ello. Si bien es cierto que estos préstamos tienen intereses superiores a los bancarios, siempre son inferiores a los de la Hacienda pública, que registra recargos anuales del 20%, lo que lleva a arruinar a cualquier heredero que no pueda hacer frente a la herencia, además de evitar las acciones con las que cuenta la hacienda Pública como embargo de bienes, salarios, cuentas corrientes…

Estas hipotecas son muy habituales, pero en la actualidad es raro encontrarlas en el sector bancario tradicional, pues no suelen hipotecar la masa hereditaria hasta que esta liquidada la herencia.

Dichas hipotecas financian todos los gastos e impuestos originados por la aceptación de herencia y se tramitan conjuntamente con la aceptación de la herencia. Son cancelables en cualquier momento, por lo que se pueden liquidar al vender los bienes heredados sin ningún problema y gozan de toda la legalidad vigente, al ser inspeccionadas y seguir todo el protocolo dictado por el Banco de España.