Alerta por la morosidad bancaria

El sector financiero empieza a tomar medidas tras empezar a verse la luz a la salida del confinamiento. Tras verse repetidas predicciones de una fuerte caída del PIB, que oscilan en muchos casos del 9% hasta el 12, la gran cantidad de pérdidas generadas por sectores de peso en nuestro país como es la hostelería, restauración, turismo y automoción y la quiebra de numerosas empresas, se puede disparar hasta más de 6 puntos según diversas predicciones que podrían llevar a un incremento de más de 6 puntos, por encima de la crisis que se inició en el 2008.

Restricción del crédito tras la crisis del Coronavirus

El coronavirus ya ha empezado a generar impagos y retrasos de estos, numerosas moratorias de préstamos, alquileres o hipotecas, que tendrán que hacerse efectivos antes o después, por lo que deriva un aumento del endeudamiento de empresas y particulares, ante un  futuro muy incierto, con miles de ertes y empresas en crisis, y con cierres ya anunciados de espeluznantes consecuencias como los cierres de Nissan o Abengoa https://elpais.com/economia/2020-05-28/nissan-comunica-oficialmente-al-gobierno-el-cierre-de-su-historica-fabrica-de-barcelona.html

En un entorno incierto y con los elementos de la crisis del 2008 volviéndose a repetir, con la posibilidad de que su dimensión sea aun mayor, la consecuencias también se repetirán, como fue entonces, si bien es posible que no sufra la brutal sufrida de precios de los tipos de interés por encima del 6% incluso, si las restricción al crédito y el incremento de los parámetros de riesgos en la financiación hipotecaria y de todo tipo, sea personal o empresarial.

El incremento de la morosidad ha puesto en guardia al Banco de España, y por consecuencia a todas las entidades financieras, por el temor de que la actual crisis económica pueda derivar en una crisis financiera si se aumenta el nivel de impagos, con las consecuentes provisiones por impagos y retirada de liquidez en la economía, se estima que una bajada del 1% del PIB, lleva asociado una subida del 0,7% en la morosidad.

Tenemos que ser conscientes de que estos números ya empezaban a crecer antes de la crisis del covid a principios de año, como apuntaban ya varios medios nacionales (https://www.publico.es/economia/morosidad-bancaria-repunta-ligeramente-4-83-enero.html,https://www.elespanol.com/invertia/empresas/banca/20200416/frenazo-economico-desata-alarmas-morosidad-sector-bancario/482703043_0.html) pero la llegada de golpe de esta crisis no ha hacho sino aumentar estos factores de forma exponencial al causar un parón económico de dimensiones globales difícilmente predecibles.

¿Cuáles son las consecuencias del aumento de la morosidad?

La incertidumbre ante todo genera desconfianza y un aumento de la precaución, por lo que esta crisis nos llevara a factures ya conocidos de la crisis del 2008. Si bien a la vista de los tipos de interés actuales y a la inyección monetaria de distintos organismos internacionales con una fuerte política monetaria expansiva no augura un aumento de los tipos, si se prevé una restricción. Empezaremos a ver que perfiles financieros normalmente aceptados por las entidades de créditos antes de la crisis de esta pandemia empiecen a ser rechazados o mirados con lupa, solicitando las entidades financiera mayores garantías a la hora de conceder un préstamo de cualquier tipo, como un menor importe respecto a la compraventa, posibilidad de pago ante el despido de un componente de la unidad familiar, incorporación de garantes, recomendaciones de seguros de protección de pagos y de desempleo, etc

En definitiva, una mayor selección del solicitante de financiación, y sobre todo, un estudio detallado e importantísimo de las empresas en las que trabajan los solicitantes, además de descartar prestamos en función del sector del demandante de este, afianzándose sectores con un menor impacto en la crisis y posibilidad de teletrabajo, como sectores informáticos y de nuevas tecnologías y una bajada de los sectores con cierta necesidad presencial y considerados no esenciales, que han tenido que cerrar y en muchos casos aún siguen con las persianas bajadas por la crisis.

Las posibilidades de obtener un crédito para mucha gente van a bajas en picado, por lo que es importante realizarlas bien y en la entidad en tiempo y forma correspondiente, por intermediarios financieros expertos que sepan vender cada caso, pues varios intentos fallidos, no harán sino imposibilitar totalmente el acceso al crédito.